Cruzando las aguas del Canal de Suez.
La tierra de los faraones y sus impresionantes templos y pirámides es un destino turístico mágico del norte de África. Hay varias opciones para llegar a Egipto: por aire, por carretera y por mar, con instalaciones cada vez más desarrolladas.
La principal terminal aérea de Egipto es el Aeropuerto Internacional de El Cairo –su código es CAI–, ubicado en Heliópolis, 22 km. al norte de la ciudad. Entre otras facilidades, cuenta con servicio de reserva hotelera y alquiler de coches para el traslado hasta la capital egipcia, que tarda aproximadamente 30 minutos, aunque varía mucho según el tránsito.
El nuevo aeropuerto de Alejandría, Borg El Arab (HBE), se encuentra 25 km. al suroeste de allí. Sus modernas instalaciones reemplazan al viejo aeropuerto de El Nouzha, y dispone de sala VIP.
El aeropuerto de Luxor (LXR), a 5 km. y medio de la ciudad, posee un servicio de autobuses y una parada de taxis, además de alquiler de automóviles para transportarse hasta el centro.
Por tierra, Egipto posee carreteras que lo conectan con Libia e Israel. Diariamente, hay autobuses que parten de Tel Aviv y Jerusalén. Los conductores de vehículos particulares deberán contar con el Carnet de Conducir Internacional.
Finalmente, los principales puertos de Egipto son Alejandría, Nuweiba, Port Said y Suez. Este último se conecta con Jeddah, y desde Wadi Halfa, en Sudán, es posible alcanzar Asuán en ferry. Nuweiba tiene dos conexiones diarias por ferry con Aqaba, Jordania.
Foto Vía: Missouri University of Technology