La llegada de Internet a nuestras vidas ha cambiado rotundamente nuestros hábitos comunicativos. Conseguir información y hacer amigos a través de la web son actos que prácticamente están presentes cada día de nuestras vidas. Viajar, una de las actividades más deseadas, no ha quedado exenta de esta tendencia. Desde los billetes electrónicos, que desplazaron por completo a los antiguos pasajes de papel, hasta la consulta y reserva de habitaciones de hotel: los aspectos más trascendentales de un viaje pasan frente a nuestros ojos en una pantalla. Las comunidades de viajeros son un fenómeno en creciente expansión. Estos grupos de desconocidos con intereses en común proliferan por doquier en la red de redes, y muchas de ellas brindan datos y consejos muy útiles a la hora de elegir con qué rumbo embarcarse. A diferencia de la información que puede obtenerse en una agencia de viajes, los relatos de turistas reales que visitaron esos mismos lugares a los que iremos aportan un conocimiento cercano y real de los millones de destinos alrededor del mundo. Restaurantes, hoteles, monumentos, medios de transporte, espectáculos y muchas cosas más pasan por la crítica de quienes los presenciaron y nos permiten hacernos una idea cabal de cómo nos recibirá esa ciudad o ese pueblo al que llegaremos. Además, las historias de otros viajeros también nos invitan a acompañarlos con la imaginación, y ellos disfrutan de compartir sus vivencias con el ilimitado público internauta. Foto Vía: Eurodisidentes |