Cascais, en la Riviera Portuguesa.
Portugal es un destino turístico difícil de comparar. Con sus ciudades quedadas en el tiempo, sus puertos pesqueros, sus hermosas playas y sus cultivos de olivares, viñedos y trigales que tiñen de colores los paisajes, es capaz de enamorar a cualquier viajero.
Su larga historia está presente en numerosos monumentos que nos llevan de paseo hacia antiguas épocas. Muchos de ellos forman parte del Patrimonio de la Humanidad, como la mágica ciudad de Tomar.
Viajar a Portugal es una excelente opción, en buena medida porque el turismo allí resulta bastante económico. El mejor período para visitarlo durante el año es entre los meses de abril a octubre, que goza de las temperaturas más agradables.
Claro que, en invierno, también es interesante darse una vuelta por los principales centros de esquí. En tal caso, el mes indicado es febrero, aunque el período completo se desarrolla de enero a marzo.
Son muchas las rutas turísticas entre las que se puede optar al momento de recorrer Portugal. A continuación, sólo dos de ellas, acaso las más populares y recomendadas:
La Riviera Portuguesa, conocida por los habitantes locales como La Marginal, consta de bellísimas playas que se extienden desde Santo Amaro (a 15 km. de Lisboa) hasta el guincho. Sus atractivos más destacados son los palacetes antiguos, palmerales, terrazas y el Casino de Estoril.
El Parque Natural del Vale do Guadiana, con sus 70 mil hectáreas, tiene su centro en Mértola, una villa-museo atravesada por el río, y que mantiene el recuerdo de su fastuoso pasado, durante la época romana.
Foto Vía: EP Produçoes