Ando planeando una pequeña escapada a Alicante, pero desgraciadamente, los tiempos no están para muchos dispendios. Hay que ahorrar y recortar gastos de donde se pueda, pero no por ellos, dejar de hacer uno de lo que para mí es uno de los mayores placeres que existen: conocer nuevos lugares. Y aprovechando que se acaba el veranito y el buen tiempo (crucemos los dedos para que las tormentas se vayan), me dedicí por tirar hacia la costa levantina.
La tarea de buscar menos costes comenzó por encontrar vuelos baratos a Alicante. Es verdad que siempre suele haber ofertas a diferentes ciudades españolas, y que muchas ofrecen resultados engañosos. Eso sí, el precio no está demasiado mal..
Para que os hagáis una idea, los vuelos de ida entre Madrid y Alicante, de aquí al 18 de octubre, y salvando los días 12 y 13, que son fiesta, salen a un precio de entre 1 y 5 € (luego habrá que añadirles tasas, eso sí) y la compañía, pues os lo podéis imaginar si soléis buscar por Internet, que se trata de Ryanair. Lo que ocurre es que luego entráis a reservar, y entre facturación y tasas, el billete sale, por trayecto, por más de 35 euros.
En este caso, los billetes más baratos, en el último fin de semana de septiembre es con Iberia y sale por 52 €. ida y vuelta. Sin embargo, si nos vamos al primer fin de semana de octubre, con el cambio de temporada ya, el costo baja considerablemente hasta los 38 €, y, curiosamente, sigue siendo Iberia la compañía que nos ofrece los vuelos baratos a Alicante más económicos para estas fechas.
A partir de ahí, y con los billetes en la mano, ya sólo nos queda elegir dónde dormir, cuestión que queda en al elección de cada uno porque precios tenéis para todos los gustos. Yo, personalmente, reconozco que prefiero gastarme más el dinero en permitirme una buena comida, que no en irme a un hotel demasiado caro.